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Sobre el concierto del 3 de julio de 2005, compartido con el Sexteto Cantábile (dirigido por Betty Rodríguez)
"S o l i D e o G l o r i a - Sociedad de Conciertos
Don Bosco
Dos agrupaciones corales en el templo de la parroquia San Juan Bosco
El ciclo 2005 de la Sociedad de Conciertos Don Bosco prosiguió con su cuarto
concierto el domingo 3 de julio, con la presentación de dos agrupaciones corales
que tuvieron la particularidad de estar conformadas exclusivamente por voces
masculinas...
...En la segunda parte del concierto se presentó el Conjunto Musica Prohibita,
dirigido por Pablo Banchi, conformado por veinte voces masculinas, con la particularidad
que cuatro de ellos cantan en la tesitura de contratenor en las obras del período
renacentista.
En un programa de gran jerarquía, se escucharon nuevamente obras de dos grandes
compositores del Renacimiento. De Giovanni Pierluigi da Palestrina, Sicut Cervus,
Sitivit Anima Mea y de Lamentationes Jeremiae Prophetae, Lamentatio secunda,
Heth-Teth. La magnificencia y la suntuosidad de las voces, el impactante sonido
unido a la espiritualidad de estas obras hacía pensar que se estaba presenciando
el concierto en una catedral gótica.
También de Palestrina se escuchó Junto a los ríos de Babilonia (Salmo 137).
De otro grande del Renacimiento, Tomás Luis de Victoria se cantó Quam pulchri
sunt (del Cantar de los Cantares), escrita para el día de la Inmaculada Concepción.
Esta joya musical se destaca por sus abundantes melismas (adornos sobre una
sílaba), conformando un rico y colorido tapiz a través del suntuoso tejido de
su polifonía.
El director, Pablo Banchi, se dirigió al público para aclarar que hoy se puede
valorar la música renacentista gracias a estas interpretaciones auténticas realizadas
por un coro de voces masculinas, tal como se cantaban en el siglo XVI. También
explicó que en las obras que se cantarían a continuación, escritas para coro
masculino por Felix Mendelssohn-Bartholdy (Hamburgo, 1809-Leipzig, 1847) la
primera voz, o sea, la más aguda, sería la de los tenores. Es strahlen hell
die Gerechten (Periti Autem) y Wie selig sind die Todten (Beati Mortui) mostraron
el carácter romántico y amable de las obras de Mendelssohn.
Luego de disfrutar de tanta belleza, el agradecido público premió al excelente
Conjunto Musica Prohibita y a su director, con un caluroso aplauso. Fue retribuido
con el agregado del Sanctus de una misa de Tomás Luis de Victoria que termina
con un muy alegre Hosanna, (alabado sea Dios)..."
Sheelagh Langford de Salas
En www.corolario.blogspot.com
"... la actuación del Conjunto Música Prohibita, dirigido por el mtro.
Pablo Banchi. Y debo confesar que me dejaron con la boca abierta: por momentos,
si uno cerraba los ojos, parecía como si estuviera en una abadía del siglo XIV,
como la de la película "El nombre de la rosa". Según fuentes bien
informadas, el mtro. Banchi pasó algunos años de su vida en el Seminario Católico,
lo cual se nota claramente en la perfección con la que el conjunto encara las
obras sacras del Renacimiento, con el agregado de tener un plantel de cantantes
enteramente masculino, tal como se estilaba en la época en los ámbitos eclesiásticos.
El repertorio del conjunto fue enteramente sacro-polifónico, abarcando obras
de Palestrina y Victoria en su mayor parte, para terminar con dos obras breves
de Félix Mendelssohn, compuestas ¡oh, sorpresa! para coro masculino. Pero sin
duda, las obras donde el CMP alcanza su máximo rendimiento musical son las del
Renacimiento: tal vez el punto más alto del concierto fue su interpretación
del "Super Flumina Babylonis" de Palestrina.
Técnicamente, no tienen un solo punto flaco: afinación exacta, matices de una
expresividad absoluta, y un gran equilibrio en las voces, son los tres factores
que más me llamaron la atención de la actuación del CMP.
Para sintetizar, ambos grupos podrían presentarse sin inconvenientes en los
más selectos lugares de Europa, y traerse como recuerdo una tonelada de aplausos.
Ojalá lo puedan hacer, porque son un verdadero orgullo para la música coral
argentina. Fue un encuentro donde predominó la belleza..."
Johann Tenorio
